AÑO SANTO COMPOSTELANO

¿QUÉ ES EL AÑO SANTO?

El Año Santo o Año Jubilar Compostelano es un tiempo en el que la Iglesia concede singulares gracias espirituales a los fieles, a imitación de lo que la Biblia dice del año jubilar de los israelitas: Cada 7 años era Año Sabático, en él recuperaba las tierras quien las había vendido por necesidad y los esclavos adquirían la libertad. Cada 50 años era Año Jubilar (Lv, 25).

Jesús dice que Él viene a anunciar un año de gracia del Señor (Lc, 4,16).

La Iglesia Compostelana, con su Año Santo, concede también un especial año de gracia.

¿Cuando es año Santo?

Es Año Santo compostelano cuando el 25 de julio, Conmemoración del Martirio de Santiago, coincide en domingo. Se produce con la periodicidad 11, 6, 5, 6 años. Tiene su origen en 1122, con el Papa Calixto II, confirmado posteriormente por el Papa Alejandro III en la Bula “Regis aeterni” de 1179, confiriéndole perpetuidad.

La Sede de Pedro alabó reiteradamente a lo largo de los siglos la peregrinación a Santiago y el Año Santo.

“Nos exhortamos a todos amadísimos hijos a seguir esa vía de fidelidad evangélica, de autenticidad cristiana y de iluminada esperanza que, a través de los siglos, ha guiado a tantas almas hasta el Templo Compostelano”. (Pablo VI: A. St 1971).

“Comparto la alegría…por el tiempo de gracia y perdón que el Señor se digna conceder, una vez más, a la querida comunidad de España y de toda la cristiandad…que el Jubileo sea para todos ocasión de verdadera reconciliación”. (Juan Pablo II: A St 1982).

“Invito a los peregrinos a que hagan acopio de las sugestivas experiencias de fe, caridad y fraternidad que encuentren en su andadura, a que vivan el Camino sobre todo interiormente, dejándose interpelar por la llamada que el Señor hace a cada uno de ellos. Así podrán decir con gozo y firmeza en el Pórtico de la Gloria: «Creo»”. (Benedicto XVI: A St 2010).
Ganar el Jubileo

Para ganar la indulgencia plenaria del Jubileo se requiere:

  • Visitar la Tumba del Apóstol en la Catedral y rezar alguna oración.
  • Recibir el Sacramento de la confesión (ya se en la catedral o en cualquier otro lugar quince días antes o después).
  • Recibir la Comunión. Esta Indulgencia es aplicable a los difuntos.

Ni la Gracia del Jubileo ni la peregrinación están vinculadas, de suyo, a la Compostela.

Se puede ganar el Jubileo viajando por cualquier medio y es posible recibir la Compostela sin ganar el Jubileo.

Fuente: www.anosantocompostelano.org

NAVIDAD Y CATEQUESIS

Este año con motivo de la covid 19 las celebraciones de Navidad en la parroquia se han visto modificadas, no hubo la convivencia festiva con las familias el último domingo de adviento y la misa de víspera de Navidad con la participación y escenificación de los niños se ha realizado sólo con las familias de la catequesis para poder respetar el aforo ya que los últimos años era concurridísima.

El cuarto domingo de Adviento hemos podido tener una catequesis general en el templo para todos los grupos y los padres guardando las medidas de prevención.  Presentando las imágenes del misterio que se coloca en la iglesia se hizo una catequesis sobre la importancia de colocar el Belén familiar ,no como un adorno, sino como un símbolo religioso, que nos invita a rezar en familia.

AÑO DE SAN JOSE

 

«Año de San José» convocado por el papa Francisco

Desde este pasado 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada, hasta la misma solemnidad en el 2021 la Iglesia celebra el Año de San José convocado por el Papa Francisco con motivo del 150 aniversario de su proclamación como patrono de la Iglesia Universal.

La devoción de Francisco por San José es más que conocida, pero en este Año Santo queda patente lo especial que llega a ser para él y de ahí que pretenda mostrar mejor su figura durante este año jubilar.

“Todos pueden encontrar en San José —el hombre que pasa desapercibido, el hombre de la presencia diaria, discreta y oculta— un intercesor, un apoyo y una guía en tiempos de dificultad. San José nos recuerda que todos los que están aparentemente ocultos o en ‘segunda línea’ tienen un protagonismo sin igual en la historia de la salvación. A todos ellos va dirigida una palabra de reconocimiento y de gratitud”, explicaba el Papa Francisco en la Carta Apostólica Patris Corde publicada el pasado martes.

Junto a esta carta, la Santa Sede publicaba también un Decreto de la Penitenciaria Apostólica en el que anunciaba las indulgencias plenarias aprobadas por el Papa para este Año de San José. Igualmente aquí se ha demostrado el realce que el Pontífice quiere dar al esposo de la Virgen.

Para ello, la Penitenciaria Apostólica muestra numerosas formas de ganar esta indulgencia durante este año, todas ellas siempre acompañadas de las tres condiciones habituales para obtenerlas: confesión sacramental, comunión y oración por las intenciones del Papa.

Además, recuerda que con estas disposiciones “todos los fieles tendrán así la posibilidad de comprometerse, mediante la oración y las buenas obras, en obtener con ayuda de San José, cabeza de la celestial Familia de Nazaret, el consuelo y alivio en las graves tribulaciones humanas y sociales que hoy afligen al mundo contemporáneo”.

También los ancianos, los enfermos y los moribundos que no pueden salir de sus hogares debido a la pandemia del COVID-19 también tienen un permiso especial para recibir una indulgencia plenaria al “ofrecer con confianza en Dios los dolores y las incomodidades” de sus vidas con una oración a San José, esperanza de los enfermos y patrón de una muerte feliz.

Estas son las 15 formas de recibir indulgencia en el Año de San José que recoge la Penitenciaria Apostólica y publica Aciprensa:

  1. Participa en un retiro espiritual durante al menos un díaque incluya una meditación sobre San José.
  2. Pide en oración la intercesión de San Josépara que los desempleados puedan encontrar un trabajo digno.
  3. Recita las Letanías de San José por los cristianos perseguidos. Los católicos bizantinos tienen la opción de recitar un Akathist para San José.
  4. Encomienda el trabajo y las actividades diarias a la protección de San José Obrero.
  5. Sigue el ejemplo de San José y realiza una obra de misericordia corporalcomo dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, vestir al desnudo, dar posada al peregrino, visitar a los presos y los enfermos y enterrar a los difuntos.
  6. Realiza una de las obras espirituales de misericordia, como consolar al triste, dar buen consejo al que lo necesita, enseñar al que no sabe, corregir al que se equivoca, sufrir con paciencia los defectos del prójimo, perdonar al que nos ofende y rezar por los vivos y los difuntos.
  7. Reza el Rosario con tu familiapara que “todas las familias cristianas se sientan estimuladas a recrear el mismo ambiente de íntima comunión, amor y oración que había en la Sagrada Familia”.
  8. Las parejas comprometidas también pueden recibir una indulgencia al rezar el Rosario juntos.
  9. Medita al menos 30 minutos al rezar el Padre Nuestro, pues San José “nos invita a redescubrir nuestra relación filial con el Padre, a renovar la fidelidad a la oración, a escuchar y corresponder con profundo discernimiento a la voluntad de Dios”.
  10. Reza una oración aprobada a San José el domingo de San José, que es el domingo después de Navidad en la tradición católica bizantina.
  11. Celebra la fiesta de San José el 19 de marzo realizando un acto de piedad en honor a San José.
  12. Reza una oración aprobada a San José el día 19 de cualquier mes.
  13. Honra a San José realizando un acto de piedad o rezando una oración aprobada cualquier miércoles, el día tradicionalmente dedicado a San José.
  14. Reza a San José en la Fiesta de la Sagrada Familiacelebrada el 27 de diciembre.
  15. Celebra la fiesta de San José Obrero el 1 de mayo realizando un acto de piedad u ofreciendo tu oración.

NOTA CEE SOBRE LA EUTANASIA

La vida es un don, la eutanasia un fracaso

Nota de la Conferencia Episcopal Española ante la aprobación en el Congreso de los Diputados de la ley de la eutanasia

1.- El Congreso de los Diputados está a punto de culminar la aprobación de la Ley Orgánica de regulación de la eutanasia. La tramitación se ha realizado de manera sospechosamente acelerada, en tiempo de pandemia y estado de alarma, sin escucha ni diálogo público.  El hecho es especialmente grave, pues instaura una ruptura moral; un cambio en los fines del Estado: de defender la vida a ser responsable de la muerte infligida; y también de la profesión médica, «llamada en lo posible a curar o al menos a aliviar, en cualquier caso a consolar, y nunca a provocar intencionadamente la muerte». Es una propuesta que hace juego con la visión antropológica y cultural de los sistemas de poder dominantes en el mundo.

2.- La Congregación para la Doctrina de la Fe, con la aprobación expresa del papa Francisco publicó la Carta Samaritanus bonus sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida. Este texto ilumina la reflexión y el juicio moral sobre este tipo de legislaciones. También la Conferencia Episcopal Española, con el documento Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de esta vida, ofrece unas pautas clarificadoras sobre la cuestión.

3.- Urgimos a la promoción de los cuidados paliativos, que ayudan a vivir la enfermedad grave sin dolor y al acompañamiento integral, por tanto también espiritual, a los enfermos y a sus familias. Este cuidado integral alivia el dolor, consuela y ofrece la  esperanza que surge de la fe y da sentido a toda la vida humana, incluso en el sufrimiento y la vulnerabilidad.

4.- La pandemia ha puesto de manifiesto la fragilidad de la vida y ha suscitado solicitud por los cuidados, al mismo tiempo que indignación por el descarte en la atención a personas mayores. Ha crecido la conciencia  de que acabar con la vida no puede ser la solución para abordar un problema humano. Hemos agradecido el trabajo de los sanitarios y el valor de nuestra sanidad pública, reclamando incluso su mejora y mayor atención presupuestaria. La muerte provocada no puede ser un atajo que nos permita ahorrar recursos humanos y económicos en los cuidados paliativos y el acompañamiento integral.  Por el contrario, frente a la muerte como solución, es preciso invertir en los cuidados y cercanía que todos necesitamos en la etapa final de esta vida. Esta es la verdadera compasión.

5.- La experiencia de los pocos países donde se ha legalizado nos dice que la eutanasia incita a la muerte a los más débiles. Al otorgar este supuesto derecho, la persona, que se experimenta como una carga para la familia y un peso social, se siente condicionada a pedir la muerte cuando una ley la presiona en esa dirección. La falta de cuidados paliativos es también una expresión de desigualdad social. Muchas personas mueren sin poder recibir estos cuidados y sólo cuentan con ellos quienes pueden pagarlos.

6.- Con el Papa decimos: «La eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos. La respuesta a la que estamos llamados es no abandonar nunca a los que sufren, no rendirse nunca, sino cuidar y amar para dar esperanza». Invitamos a responder a esta llamada con la oración, el cuidado y el testimonio público que favorezcan un compromiso personal e institucional a favor de la vida, los cuidados y una genuina buena muerte en compañía y esperanza.

7.- Pedimos a cuantos tienen responsabilidad en la toma de estas graves decisiones que actúen en conciencia, según verdad y justicia.

8.- Por ello, convocamos a los católicos españoles a una Jornada de ayuno y oración el próximo miércoles 16 de diciembre, para pedir al Señor que inspire leyes que respeten y promuevan el cuidado de la vida humana.  Invitamos a cuantas personas e instituciones quieran unirse a esta iniciativa.

Nos acogemos  a Santa María, Madre de la Vida y Salud de los enfermos y a la intercesión de San José, patrono de la buena muerte, en su año jubilar.

Madrid 11 de diciembre de 2020

 

DÍA DEL SEMINARIO

El día del Seminario normalmente es el día de San José o el domingo inmediato, este año, con motivo del confinamiento se ha trasladado al día de la Inmaculada.

La preocupación por las vocaciones debe estar siempre presente en nuestra oración. Pidamos por os seminaristas y por las nuevas vocaciones

REFLEXIONES DE LA CONFERENCIA ESPICOPAL SOBRE LA NUEVA LEY DE EDUCACIÓN

El Congreso de los Diputados ha aprobado, en primer término, la nueva Ley de Educación que continuará su trámite parlamentario en el Senado, antes de volver definitivamente al Congreso para su aprobación definitiva.

La Educación tiene un significado singular y relevante para la vida y el futuro de niños y jóvenes, de las familias y de la sociedad entera. Es el ámbito donde se contribuye a edificar el porvenir de una nación y su salud democrática. Por la gran inquietud que ha generado la formulación y la manera de tramitarse de la nueva ley, nos parece necesario ofrecer ahora algunas reflexiones:

  1. Antes de cualquier consideración queremos mostrar nuestro reconocimiento a todos los docentes que en este tiempo de pandemia están redoblando sus esfuerzos para seguir educando y formando a las nuevas generaciones. Es un trabajo silencioso, pero nos consta que se realiza con una dedicación personal y profesional que permite mantener la tarea escolar por encima de todo.
  2. Por ello, lamentamos en particular que se haya procedido a la tramitación de esta ley a pesar de las difíciles circunstancias causadas por la pandemia y con unos ritmos extremadamente acelerados. Ello ha impedido la participación adecuada de toda la comunidad educativa y de los diferentes sujetos sociales.Consideramos necesario insistir en que el verdadero sujeto de la educación es la sociedad, y, en primer lugar, las familias. No sería aceptable que el Estado pretendiera apropiarse de este protagonismo de la familia y de la sociedad -a cuyo servicio está llamado-, identificando el carácter público de la enseñanza con su dimensión organizativa de carácter estatal. No solo lo que es de titularidad estatal es público.Con el papa Francisco queremos recordar la urgencia de un Pacto Educativo Global, que el Gobierno ha aplaudido de manera informal, y que significa privilegiar el camino del diálogo, de la escucha y del acuerdo, de modo que las propias posiciones ideológicas (todas ellas “confesionales”) no se conviertan en criterio de exclusión. En palabras del presidente de la CEE al inicio de esta A. Plenaria: “sería conveniente que de este pacto educativo pudiera concretarse una ley sólida que no sea objeto de debate con cada cambio de color político en el Gobierno”.
  3. Tras el camino recorrido durante la tramitación de la ley, vemos necesario pedir que esta ofrezca una mayor protección del derecho a la educación y la libertad de enseñanza, tal como se explicitan en el art 27 de la Constitución y en su interpretación jurisprudencial. Nos preocupa que esta ley introduzca limitaciones a estos derechos y libertades y, en primer lugar, al ejercicio de la responsabilidad de los padres en la educación de los hijos.Comprendemos y apoyamos los esfuerzos de las familias, plataformas y agentes sociales que en estos días se han movilizado en la defensa de estos derechos, y particularmente de los referidos a los alumnos con necesidades especiales.
  4. En este mismo sentido afirmamos, de nuevo, que la ley debería recoger la “demanda social” en todas las etapas del proceso educativo: libertad de creación de centros escolares, libertad de elección de centro y propuesta educativa, trato en igualdad de condiciones a los diversos tipos de centro, para lo cual es necesaria la gratuidad de la enseñanza sin discriminaciones.
  5. Lamentamos profundamente todos los obstáculos y trabas que se quieren imponer a la acción de las instituciones católicas concertadas. No es el momento de enfrentar entidades e instituciones educativas, sino de trabajar conjuntamente, en el espacio público, para ofrecer una educación adecuada a todos los niños, adolescentes y jóvenes de nuestro país.
  6. En diálogo con el Ministerio, la CEE ha recordado que no puede excluirse del ámbito escolar la educación de la dimensión moral y religiosa de la persona, para que ésta pueda crecer como sujeto responsable y libre, abierto a la búsqueda de la verdad y comprometido con el bien común, recibiendo para ello una formación integral. Por eso, ha propuesto que la enseñanza religiosa escolar quede integrada en un área de conocimiento común para todos los alumnos, en un modo que no genere para nadie agravios comparativos. Y ha recordado que esta asignatura no debe ser considerada ajena al proceso educativo, sino que ha de ser comparable a otras asignaturas fundamentales.Lamentablemente la propuesta hecha por la CEE no ha recibido respuesta por parte del Ministerio. De hecho, el texto legislativo aprobado suprime el valor académico de la evaluación de la asignatura de Religión, y deja a los alumnos que no cursen esta asignatura sin una formación con contenido escolar.Queremos recordar que no es aceptable la descalificación de esta asignatura o del trabajo de sus profesores como adoctrinamiento. Al contrario, respeta el conjunto de exigencias propias de su presencia en el ámbito escolar, relativas a la metodología o al estatuto del profesorado. Es escogida con buenas razones por una mayoría de familias, y reconocida en su contribución a la educación integral de la persona y su compromiso en la sociedad. De hecho, está presente en la mayoría de los sistemas educativos europeos.
  7. La Iglesia ha desarrollado una gran tradición educativa, que ha sido y deseamos que siga siendo una riqueza de nuestra sociedad. Más allá del debate sobre una ley, es consciente de la necesidad de seguir defendiendo la inclusión escolar y educativa de la enseñanza religiosa escolar como integrante del ámbito de una necesaria educación moral. Y, como Pueblo de Dios, en todos sus miembros, seguirá trabajando para hacer posible el crecimiento, la libertad y la pluralidad de la propuesta educativa para servir así al bien de los alumnos, las familias y toda la sociedad.

Madrid 20 de noviembre de 2020

 

RECTIFICAN EL AFORO DE LAS IGLESIAS

 

“Rectificar es de sabios”.

El DOG del 10 de noviembre publica que “o punto terceiro do Decreto 179/2020 do 4 de novembro, do presidente da Xunta de Galicia… queda redactado como sigue: Na comunidade Autonoma de Galicia asistencia a lugares de culto non poderá superar o cincuenta por cento da súa capacidade, e deberase garantir , en todo caso, o mantemento da distancia de seguridade de 1,5 metros entre as persoas asistentes. A capacidade máxima deberá publicarse en lugar visible do espazo destinano ao culto…

A asistencia a lugares de culto, nas condición establecidas no número anterior, non poderá superar o terzo da súa  capacidade nos concellos enumerados nos números 1 e 2  so punto primeiro deste decreto.

Nos alegramos de esta ampliación del aforo ya que en nuestra iglesia, con capacidad para 600 personas, esta norma garantiza la seguridad y protección que todos deseamos y al mismo tiempo facilita que los fieles puedan ejercer su derecho a participar en los actos de culto y no tengan que quedarse en la calle, como ha sucedido estos días, para poder entrar después de  la misa para comulgar.

Pasará mucho tiempo hasta que la imagen que encabeza esta noticia se pueda  repetir, pero ciertamente lo de 25 personas era ridículo.

DEBO UNA EXPLICACIÓN A MIS FELIGRESES

Comprendo la indignación de muchos de vosotros cuando el domingo llegasteis a vuestra parroquia y os encontrasteis con la puerta de vuestra casa cerrada.  Os podéis imaginar la tristeza y el disgusto que me supuso a mí.  Esta reducción arbitraria e incomprensible está haciendo que los párrocos nos veamos obligados en la práctica, por imperativo legal a pediros que no vengáis a misa o a que vengáis sólo 25

Según el Decreto publicado el 4 de noviembre de 2020 el aforo de las iglesias de algunos ayuntamientos, entre ellos el de Santiago, queda reducido al cincuenta por ciento de su capacidad sin poder sobrepasar el numero de 25 personas, también impide que se pueda utilizar el exterior de los edificios ni la vía pública para la celebración de los actos de culto.

El Arzobispado ha pedido aclaración de este punto y se le ha respondido con la reiteración de la norma de 25 personas como máximo de aforo. Ante esto emitió una nota en la que se nos dice: “Rogase aos Sres. Curas Párrocos, Administradores Parroquiais e encargados da atención pastoral dos centros de culto, sigan esta disposición, coidando de respectar os límites máximos de aforo nos actos de culto”

No me ha quedado otro remedio que acatar esta disposición. Bien sabéis que esta iglesia fue de las pocas que permaneció abierta durante todo el confinamiento, que celebramos la misa a puerta abierta hasta que la Fuerzas de Seguridad nos lo impidieron (y eso que el Real Decreto vigente entonces permitía la celebración con un reducido número de fieles).

No impido vuestra participación en la misa por capricho. Prefiero que podáis venir de 25 en 25 a que puedan cerrar la iglesia, que al paso que vamos no me extrañaría.

Os pido comprensión y que, como buenos ciudadanos, defendáis (con razones y buenas maneras) vuestro “derecho al ejercicio individual de la libertad religiosa en el ámbito comunitario”, tal como reconoce la Constitución Española en su artículo 16.

Si las autoridades dieran una explicación con razones objetivas para limitar tan drásticamente el aforo en la iglesia lo acataríamos de buen grado, si no lo hacen lo acataremos por imperativo legal, pero tendremos el derecho a sospechar   que tras esta norma hay  motivaciones turbias.

Adjunto enlaces del DOG y  del Arzobispado

 

https://www.xunta.gal/diario-oficial-galicia/mostrarContenido.do?paginaCompleta=false&idEstado=5&rutaRelativa=true&ruta=/excepcional/2020/20201104/2476/Secciones1_es.html

http://www.archicompostela.es/wp-content/uploads/2020/11/Nota-Covid-noviembre-2020.pdf

HORARIO EXTRAORDINARIO DE MISAS

Ante las nuevas restricciones de aforo la parroquia incrementa los horarios de misa para facilitar la participación en la misma 

DIARIO:

9.00

19.00

20.00

A las 20.30: distribución de la Sagrada Comunión a los que no pudieron entrar a misa.

DOMINGOS Y FIESTAS DE PRECEPTO

9.30

11.00

12.00

13.00

19.00

20.00

A las 13.30 y 20.30 Se distribuirá la Sagrada Comunión a los que no pudieron entrar a Misa.

 

 

CONFIRMACIONES EN PANDEMIA

UNA CONFIRMACIÓN EN PANDEMIA

La parroquia tenia programada una confirmación de 12 personas  para el sábado día 7 de noviembre. Se trataba de dos grupos, uno del grupo ordinario de catequesis y el otro formado por personas adultas que recibieron una preparación adaptada a su edad y circunstancias. Para respetar el aforo sólo se pudieron confirmar los 6 adultos, dos de los cuales recibieron también su Primera Comunión.

A pesar de que sólo pudieron acompañarles sus padrinos y alguna otra persona resultó una celebración muy emotiva.

La celebración fue presidida por el Ilmo. Sr. Vicario D, José Antonio Seoane.

¡Demos gracias a Dios!  y sigamos rezando para que muchos más se acerquen a la Iglesia